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FORMACIÓN BONIFICADA PARA EMPRESAS

La mejor formación bonificada para empresas

La mejor formación bonificada para empresas se asienta en dos pilares: contenidos y formato bonificable. De poco sirve que un curso tenga grandes contenidos si el formato no cumple los requisitos de FUNDAE. Para la empresa es esencial poder bonificar los cursos que imparte a sus empleados. Por tanto, hay que asegurar a toda costa que la bonificación no se contamine por un error de formato.

Este problema en el diseño del formato apenas existe en cursos de modalidad presencial. El 90% de las incidencias levantadas por el SEPE se producen en cursos de teleformación. Por consiguiente, es fundamental que el formato de estos cursos respete los requisitos exigidos por FUNDAE. En caso contrario, la formación bonificada para empresas se convierte en una actividad de riesgo.

FORMACIÓN PARA EMPRESAS BONIFICADA

Cómo aprovechar al máximo la formación para empresas bonificada

La planificación es el elemento clave para maximizar la formación para empresas bonificada. La formación en la empresa no puede depender de peticiones aisladas de trabajadores para recibir cursos. Es la empresa quien debe tomar la iniciativa y detectar las necesidades formativas de sus empleados. A partir de este diagnóstico, la empresa debe redactar su Plan de Formación. Los cursos deberán planificarse y encajarse en fechas adecuadas a lo largo del ejercicio. Una vez hecho esto, hay que buscar al proveedor de formación adecuado y cerrar las fechas de los cursos.

La improvisación es el peor enemigo de la formación para empresas bonificada. No se trata simplemente de gastar el crédito de formación sino de fortalecer la empresa a través de la formación. Cuando un trabajador gana cualificación profesional a través de la formación, la empresa gana también. Por eso hay que pensar bien cómo aprovechar el crédito de formación.

FORMACIÓN BONIFICADA EMPRESAS

La reserva de crédito en la formación bonificada empresas

Uno de los problemas actuales en la formación bonificada empresas es la reserva de crédito contemplada en la Ley 30/2015. Con buen criterio, esta Ley previó la posibilidad de reservar el crédito no consumido para los dos años siguientes. Sin embargo, la Ley no dice que esta reserva se conceda automáticamente. Es la empresa quien debe solicitar esta reserva de crédito. Y no solo eso, sino que debe hacerlo durante los primeros meses del año. Esto es ignorado por muchísimas empresas. En consecuencia, todas estas empresas pierden año tras año la posibilidad de reservar su crédito.

¿Por qué la Ley 30/2015 hace como que ayuda a las empresas pero luego da la espalda a la formación bonificada empresas? Es una pregunta que habría que hacer a quienes presentaron esa ley. Una ley que debería haber tenido desarrollos normativos posteriores pero que se ha quedado en el limbo. Y ya van seis años a la espera de que el SEPE retome sus deberes pendientes con esta ley.

CURSOS DE FORMACIÓN BONIFICADA PARA EMPRESAS

Cómo buscar cursos de formación bonificada para empresas

A la hora de buscar cursos de formación bonificada para empresas, debemos centrarnos en los contenidos y la metodología. El que la empresa formadora ofrezca además gratuitamente la gestión de la bonificación del curso carece de importancia. Lo importante es que la formación sea de calidad y que satisfaga nuestras necesidades formativas. Por eso es aconsejable desconfiar de las empresas que regalan cosas. Los regalos suelen traducirse en problemas a largo plazo y en requerimientos del SEPE por haber bonificado mal los cursos.

En resumen, hay que buscar los cursos de formación bonificada para empresas acudiendo a proveedores serios. No es recomendable hacer caso a los vendedores de gangas.

EMPRESAS FORMACIÓN BONIFICADA

El efecto de la pandemia en las empresas formación bonificada

El año 2020 fue nefasto para las empresas formación bonificada. La formación presencial se desplomó a partir de marzo y solo la teleformación mantuvo el tipo. La autorización de las aulas virtuales en abril por parte del SEPE ayudó a mitigar las pérdidas. Sin embargo, el año 2021 no está resultando mejor que el anterior. La reactivación económica será lenta, igual que en otros muchos sectores.

Por eso es necesario ayudar de alguna manera a las empresas formación bonificada. Una forma simple de hacerlo habría sido guardar para las empresas el crédito no dispuesto en 2020 y 2021. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo no parece querer oír hablar del asunto. Ojalá recapaciten y se den cuenta de que ese tipo de ayudas son muy necesarias.