- La apertura del ejercicio
La aplicación telemática de FUNDAE echó a andar en 2004, a la vez que el actual sistema de bonificaciones. Por tanto, este año se cumplen veinte años desde su implantación. En su momento, la aplicación telemática o aplicativo fue una herramienta novedosa que sirvió para afianzar el sistema de bonificaciones. Sin embargo, han pasado ya casi veinte años desde entonces y el aplicativo necesita cambios profundos. FUNDAE hace pequeños retoques en el aplicativo cada año, pero lo que hace falta ya es un traje distinto.
Empecemos por lo más obvio: la apertura de ejercicio para cada año natural es innecesaria y un fenomenal estorbo para los usuarios y la propia FUNDAE. El problema radica en que FUNDAE concibió su aplicativo en 2004 a la manera de un programa de Contabilidad. Cada año es obligatorio crear un ejercicio nuevo en el aplicativo, al cual se asigna un número de expediente bajo el que se agrupan todas las acciones y grupos formativos creados, así como el crédito disponible y el crédito dispuesto. ¿Es necesario un número de expediente para cada año? No. ¿Entonces por qué se hace de esta manera? Porque alguien pensó en 2004 que esta sería la mejor manera de hacerlo. Sin embargo, era una mala idea, y la mejor prueba de ello es que ni la Agencia Tributaria ni la Seguridad Social utilizan este sistema.
En las dos mayores agencias estatales españolas, cada empresa presenta sus declaraciones de impuestos/seguros sociales con carácter mensual, trimestral o anual. Todas las declaraciones van referidas al CIF de la empresa y a su año correspondiente, pero, y esto es muy importante, las empresas no tienen que hacer nada al comienzo de cada ejercicio. Sin embargo, en FUNDAE las cosas no son así. Si la empresa X quiere bonificar un curso de Excel que empieza el 10 de enero de 2025, no podrá hacerlo si no entra al aplicativo y da de alta el ejercicio 2025. El problema es que la empresa X, al igual que el 95% de las empresas, no saben cómo funciona el aplicativo de FUNDAE y mucho menos cómo hay que dar de alta el ejercicio 2025. Tampoco saben cómo hay que registrar a la empresa la primera vez que entran a FUNDAE. No saben si tienen que pinchar en la opción bonificada, organizadora o Grupo de Empresas. En resumen, no saben por qué tienen que realizar todas estas gestiones cuando ni Hacienda ni la Seguridad Social les obligan a perder el tiempo con ese tipo de gestiones.
De todas maneras, peor es la situación para los Grupos de Empresas y las Entidades Organizadoras. Ellos sí saben cómo funciona el aplicativo de FUNDAE, pero cada año se ven obligados a dar de alta a todas las empresas que ya constaban el año anterior en sus agrupaciones. Esta es una de las características más incomprensibles del aplicativo de FUNDAE. No solo hay que dar de alta a la empresa organizadora en el nuevo ejercicio; además hay que volver a dar de alta a todas las empresas que ya estaban agrupadas. Es decir, si la Empresa Organizadora X tiene 150 empresas dadas de alta en 2024, deberá volver a darlas de alta a todas en 2025. Ojo, que dar de alta a 150 empresas no es ninguna tontería. Eso le cuesta al usuario 10 horas de trabajo, y eso si Internet va muy rápido. Con lo fácil que sería dar de alta la Entidad Organizadora y que aparecieran automáticamente las empresas que ya figuraban en el ejercicio anterior. Pero FUNDAE no conserva las empresas de un año para otro. Ni en los Grupos de Empresas ni en las Entidades Organizadoras. ¿Por qué? Según ellos, lo hacen para que la información esté siempre actualizada, en especial los datos del representante legal. No se sabe por qué, pero FUNDAE otorga una importancia enorme a los datos del representante legal. En este punto me vuelvo a remitir al funcionamiento de la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, a quienes les da igual la identidad del representante legal y no exigen a las empresas que informen sobre este punto. Las presentaciones telemáticas que se hacen a estas agencias van firmadas por el certificado digital de un representante legal, que unas veces será Felipe y otras será Tomás. Lo importante es que esas personas cuentan con un certificado digital que los acredita como representantes legales de la empresa. Sin embargo, en FUNDAE siguen pensando que lo más importante al dar de alta a una empresa es indicar los datos del representante legal.
En cualquier caso, y para terminar este artículo, vuelvo a subrayar que dar de alta a una empresa cada año y asignarle un número de expediente es innecesario. Pero si FUNDAE insiste en ello, debería asumir ese trabajo sin obligar a las empresas a realizar esa tarea. Volviendo al ejemplo de una empresa que quiere comunicar un curso que empieza el 10 de enero, FUNDAE debería abrir el acceso al ejercicio 2025 en la última semana de 2024 y, acto seguido, dar de alta automáticamente a todas las empresas bonificadas, Grupos de Empresas y Entidades Organizadoras existentes, con la estructura que tengan en ese momento. Todos saldríamos ganando.
Celia Esteban
DIRECTORA
